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Fecha: viernes, 14 de mayo de 2010
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Anuncio medidas para la perfección de la democracia

PALABRAS DE S.E. EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, SEBASTIÁN PIÑERA,
AL FIRMAR PROYECTOS DE LEY PARA EL PERFECCIONAMIENTO DE LA DEMOCRACIA

Muy buenos días:

Las democracias son como las personas: hay que cuidarlas, quererlas, alimentarlas y desarrollarlas. Porque, de lo contrario, pierden fuerza, pierden vigor y empiezan a envejecer.

Y en Chile tenemos una paradoja: tanto aprecio por la democracia y, al mismo tiempo, a veces tanto desprecio por la política. Y yo quiero decir que no hay democracia sana, con política enferma.

Y, en consecuencia, tenemos que hacer como sociedad y como país, un esfuerzo para quebrar este proceso de pérdida de fuerza, de vitalidad, de cercanía, de juventud y de legitimidad que nuestra democracia ha experimentado en los últimos tiempos. Y queremos, precisamente, hacer un gran esfuerzo, y es un compromiso de nuestro Gobierno, para perfeccionar, fortalecer, revitalizar y rejuvenecer nuestra democracia.

El diagnóstico lo tenemos claro. Que nuestra democracia está perdiendo fuerza, es una realidad. Que nuestra democracia está envejeciendo, es una realidad. Y que nuestra democracia se está alejando de la ciudadanía, también, y desgraciadamente, es una realidad.

Hoy día tenemos 11,5 millones de hombres y mujeres chilenas mayores de 18 años. Y, sin embargo, sólo 8 millones están inscritos en los registros electorales. Hay 3 y medio millones de ciudadanos chilenos que no se interesan ni siquiera por inscribirse en los registros electorales y que no participan.

Y si a esa cifra le sumamos la abstensión histórica y los que sistemáticamente votan nulo o blanco en las elecciones, llegamos a la conclusión que casi la mitad de las chilenas y chilenos, más de 5 millones de personas, no participan de nuestra democracia.

Y esa es una señal de alerta frente a la cual no podemos permanecer indiferentes.

Adicionalmente, nuestra democracia está envejeciendo. En el plebiscito del año 88, el 36% de los votantes eran menores de 29 años. En la última elección, esta cifra se redujo a menos del 9%. Lo cual significa que nuestra juventud se está alejando de nuestra democracia.

Por otra parte, de los 3 millones de jóvenes chilenos, sólo 700 mil están inscritos. Y muchos de ellos, los inscritos, no votan.

A partir del año 95, es decir, hace 15 años, nuestro padrón electoral se congeló, no crece. Los pocos que se suman al padrón electoral, son compensados por los que dejan el padrón electoral, porque se van al otro mundo o por otras razones de carácter legal.

Frente a este cuadro, quisiera agregar un tercer elemento. El primero era la poca participación, el segundo era el envejecimiento y el tercero es la legitimidad de nuestra democracia, porque vemos con preocupación cómo las principales instituciones de nuestra democracia, el Congreso, los municipios, los partidos políticos, los diputados, los senadores, los gobernantes, han ido perdiendo sistemáticamente adhesión y respeto de la ciudadanía, como lo reflejan las encuestas de opinión pública.

Y por eso, frente a este triple problema de poca participación, envejecimiento y pérdida de legitimidad de nuestra democracia, nuestro Gobierno quiere tomar el toro por las astas y hacer un enorme esfuerzo para darle a nuestra democracia la fuerza, los bríos, la vitalidad, la juventud y la energía que se necesita. A través de acciones muy concretas.

Y aquí quiero agradecer muchas iniciativas que han sido presentadas por los diputados y los senadores en esta materia, y que van a ser recogidas, acogidas, patrocinadas. Porque esto no es la iniciativa sólo de este Gobierno, ésta es una iniciativa que ha estado presente en el Congreso, pero que no ha logrado aún llegar a puerto. Y nuestro Gobierno va a darle toda la fuerza y apoyo necesario para que este esfuerzo por revitalizar, modernizar, rejuvenecer y fortalecer nuestra democracia, no se quede atrapada en los caminos de la burocracia o en los vericuetos del Congreso, sino que se transforme en una realidad que llegue al hogar, el alma y el corazón de cada uno de los chilenos.

En primer lugar, como Gobierno vamos a darle todo nuestro apoyo y urgencia al proyecto de ley que establece la inscripción automática y el voto voluntario.

La inscripción automática va a significar incorporar a 4 millones de chilenas y chilenos que no están inscritos en los registros electorales. Y el voto voluntario va a significar que ellos van a votar porque se sienten motivados, convocados y entusiasmados y no solamente por temor a una multa.

Y esto significa un tremendo desafío para los políticos, los diputados, los senadores, los partidos, los presidentes de los partidos, porque van a tener que hacer un esfuerzo mayor para entusiasmar, para convocar, para motivar a estos nuevos miembros del padrón electoral que antes no estaban inscritos, para que puedan y quieran participar y votar en las elecciones.

Quiero también establecer que en materia del voto hay dos grandes teorías: que el voto es una obligación, y debiera ser obligatorio; otras que el voto es un derecho y debiera ser voluntario.

Los dos tienen mucha razón y buenos argumentos, pero había que optar, y nosotros hemos optado por establecer la inscripción automática y el voto voluntario, que además es la preferencia de la inmensa mayoría de los ciudadanos chilenos, y la han expresado una y otra vez en los estudios de opinión pública.

En segundo lugar, vamos a terminar con esta absurda separación de locales de votación para hombres y locales de votación para mujeres. Y, por tanto, vamos, a través de los nuevos inscritos, establecer locales de votación mixtos, de forma tal de que igual como hacemos muchas cosas juntos hombres y mujeres, también podamos participar de nuestra democracia unos al lado de los otros.

En tercer lugar, vamos a terminar con muchas restricciones y prohibiciones que no tienen sentido el día de las elecciones. Como por ejemplo, permitir reuniones no masivas ni políticas el día de la elección, de forma tal de que la elección no altere, salvo lo estrictamente necesario, la vida normal de los ciudadanos.

En cuarto lugar, vamos a reestructurar el Servicio Electoral, de forma tal de que sea una institución que le dé plenas garantías a todos los que participamos de nuestra democracia, estableciendo un Consejo que va a dirigir y administrar el Servicio Electoral, Consejo que va a ser integrado por cinco miembros, cuatro de ellos propuestos por el Presidente, pero con la aprobación del Senado, y uno de ellos designado por el Presidente de la República.

En quinto lugar, somos y siempre hemos sido abiertos y entusiastas partidarios de que los chilenos también puedan votar desde el extranjero, siempre y cuando tengan un compromiso y un sentido de pertenencia con nuestra nación.

Y, por lo tanto, vamos a buscar los mecanismos para que los chilenos también puedan votar desde el extranjero, los chilenos que residen en Chile y que transitoriamente están en el extranjero, o los chilenos que residen en forma más permanente, pero con un vínculo y un sentido de permanencia con nuestro país. Sujeto a la condición de que el sistema de inscripción y el sistema de votación desde el extranjero, dé plenas y totales garantías a todos.

En sexto lugar, vamos a cambiar, o vamos a proponer cambiar, la fecha de elección del Presidente de la República. No nos parece razonable que ya por tercera vez consecutiva tengamos una segunda vuelta presidencial en pleno periodo de vacaciones, lo cual altera el normal desarrollo de las vacaciones de millones de chilenos, afecta al mundo del turismo, al mundo del comercio.

Y, por lo tanto, vamos a enviar un proyecto de ley para que la primera vuelta electoral sea el tercer domingo del mes de noviembre y la segunda vuelta electoral, si lo hubiera, sea tres o cuatro semanas después. Es decir, no más tarde de mediados del mes de diciembre. Así la gente va a poder celebrar la fiesta de Navidad, la fiesta de Año Nuevo y sus vacaciones con total tranquilidad.

Y vamos a proponer que la fecha de iniciación de los gobiernos sea el primer día hábil del mes de marzo.

Por otra parte, también estamos elaborando una propuesta bastante integral de perfeccionamiento y modernización de la Ley Orgánica de Partidos Políticos, que apunta, entre otras cosas, a aumentar la transparencia en el funcionamiento de los partidos, mejorar la participación y hacer que nuestros partidos se abran más a la ciudadanía y faciliten ese mayor contacto que es esencial para una democracia vital y sana.

Y, adicionalmente, vamos a proponer un sistema de primarias voluntarias, simultáneas y vinculantes, para la elección de los candidatos, especialmente de candidatos a la Presidencia de la República, senadores, diputados, alcaldes y eventualmente concejales.

En octavo lugar, vamos a permitir la iniciativa ciudadana en materia de ley, de forma tal que el 0,1% de los ciudadanos inscritos en el registro electoral, o que tengan derecho a votar, puedan iniciar un proyecto de ley, que naturalmente tendrá que ser conocido, evaluado y analizado por el Congreso Nacional. Y, por tanto, esto no le resta atribuciones al Congreso Nacional, que es donde se aprueban o rechazan las leyes en una democracia, pero sí permite que los ciudadanos puedan iniciar un proyecto de ley.

En noveno lugar, vamos a simplificar inmensamente los plebiscitos comunales para facilitar la participación directa de la ciudadanía en problemas, proyectos u opciones a nivel de cada comuna.

Hoy día, un plebiscito comunal tiene los mismos requisitos que una elección nacional y exige las mismas restricciones. que las Fuerzas Armadas tomen el control de la plaza, se prohíben todos los actos públicos masivos, etc., etc. Vamos a crear condiciones para que la democracia llegue a las comunas y los ciudadanos y vecinos de cada comuna puedan participar en forma más directa, más efectiva y más vital en su propia comuna y en las grandes decisiones que afectan su calidad de vida.

Vamos también a perfeccionar el sistema de declaración de patrimonio de intereses y vamos a perfeccionar e impulsar el sistema de fideicomiso para ciertas autoridades que ejerzan los más altos cargos de la República.

Finalmente, también vamos a avanzar en perfeccionar la democracia a nivel de los Gobiernos regionales y de los Gobiernos comunales, entre otras cosas, promulgando una ley orgánica constitucional que lo mandata la Constitución para la elección directa de los Cores e incorporando mecanismos de información de parte de las autoridades regionales y comunales, de rendición de cuenta y de participación que hagan más vital la participación no sólo a nivel del país como un todo, sino que también a nivel de las regiones y las comunas.

Creo que ésta es una iniciativa que era muy necesaria. Y el Gobierno tiene la total y más absoluta convicción y el mayor entusiasmo respecto de la necesidad de impulsar esta iniciativa.

Y quiero, una vez más, agradecer, porque en estas iniciativas hemos recogido muchas iniciativas presentadas por los diputados y los senadores durante los últimos 20 años. Muchas de las iniciativas han sido recogidas y van a ser en algunos casos patrocinando proyectos, recogiendo ideas, fusionando iniciativas, para crear una iniciativa global e integral que apunte a que nuestra democracia recupere la fuerza, la juventud, la vitalidad que es tan necesaria para que ella pueda ser la columna vertebral del sistema de participación y de toma de decisiones en nuestra República.

Recordando aquello de mente sana en cuerpo sano, yo quiero recordarles a todos mis compatriotas que para tener una democracia sana, necesitamos tener también una política sana. Y ese es un desafío de todos.

Agradezco mucho su presencia y les pido también su apoyo a esta iniciativa para hacer de nuestra democracia, la democracia del siglo XXI, una democracia vital, participativa, joven, fuerte y que permita a todos sentirnos orgullosos de nuestra democracia.

Muchas gracias.