Imprimir Aumentar Disminuir Contraste Recomendar por e-mail
Fecha: lunes, 15 de abril de 2013
AudioVideo

Resultados Prueba Simce de 4to básico y 2do medio

PALABRAS DE S.E. EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, SEBASTIÁN PIÑERA, AL DAR A CONOCER RESULTADOS PRUEBA SIMCE 2012

Santiago, 15 de Abril de 2013

Amigas y amigos:

La sociedad que queremos construir, busca garantizarle a todos sus hijos, seguridades y oportunidades.

¿Qué significa eso? Seguridades, que todos los chilenos y chilenas sepan que por el solo hecho de haber nacido en esta maravillosa patria, van a tener garantizada una vida con dignidad. Y oportunidades, significa también que todos los chilenos sepan que van a poder desarrollar sus talentos, van a poder avanzar tan lejos como sus sueños y su esfuerzo lo permitan.

Y para lograr esa sociedad que garantiza seguridades, que es dignidad, y oportunidades, que es el futuro, la educación sin duda es la madre de todas las batallas. Ésta es una batalla que simplemente no podemos perder.

Por esa razón nuestro Gobierno ha puesto desde el primer día su compromiso y su prioridad en sacar adelante una gran reforma a la educación, en todos los niveles, porque algunos piensan que el único desafío que tenemos es la educación superior, porque los estudiantes de educación superior marchan y hacen oír su voz. Por supuesto que la educación superior es un tremendo desafío, pero no es el único. Por eso también estamos enfrentando el desafío de la educación escolar, a nivel básico y a nivel medio, y el desafío de la educación preescolar, los niños más pequeños, desde la sala cuna, el jardín infantil, el kinder y el prekinder.

Yo me acuerdo muy bien que cuando se daban a conocer las pruebas Simce en el pasado, porque la prueba Simce estuvo estancada durante demasiado tiempo. A pesar de todo lo que hablábamos de educación, la calidad de la educación no mejoraba y la equidad de la educación tampoco mejoraba. Y en esos tiempos, cuando conocíamos estos resultados de estancamiento, se generaba siempre la misma dinámica: los profesores le echaban la culpa al gobierno, el gobierno le echaba la culpa a los municipios, los municipios le echaban la culpa a los profesores, y entrábamos en un círculo vicioso, en que nadie asumía ninguna responsabilidad.

Nosotros queremos asumir la responsabilidad que nos corresponde como Gobierno en esta misión de mejorar la calidad y la equidad de la educación en nuestro país.

Y por eso, al conocer los resultados de la prueba Simce del año 2012, sin duda que podemos estar contentos, pero no satisfechos. Contentos, porque estamos por fin avanzando, y a pie firme, en mejorar tanto la calidad como la equidad de nuestra educación, como lo han señalado con cifras y con gráficos el ministro subrogante y el director de la agencia.

Estamos avanzando, porque afortunadamente durante los últimos tres años la prueba Simce muestra que por fin hemos empezado a caminar a pie firme hacia una educación de mejor calidad para todos nuestros niños y hacia una educación que vaya cerrando las brechas de calidad entre los sectores más favorecidos y los sectores más vulnerables, y también entre las escuelas municipales y las escuelas privadas subvencionadas, y las escuelas particulares. Y eso es, sin duda, una buena noticia.

Pero esto no es casualidad, las cosas no caen como el maná del cielo, la educación está mejorando porque hemos tomado el toro por las astas y hemos enfrentado los problemas de la educación donde realmente importa, en la sala de clases, porque es ahí donde vamos a ganar la batalla por una educación de calidad para todos y cada uno de los niños y jóvenes de nuestro país.

Este Gobierno está profundamente comprometido con una reforma educacional, y hemos emprendido una reforma que denominamos 3 x 3, porque estamos trabajando simultáneamente en los tres niveles del sistema educacional: el nivel preescolar, que para mí es el más importante, porque mientras antes lleguemos con educación de calidad, mientras más temprano nuestros niños reciban educación de calidad, mayores van a ser sus oportunidades y, adicionalmente, vamos a poder corregir las desigualdades que vienen desde la propia cuna. También estamos haciendo un gran esfuerzo en la educación escolar y, por supuesto, en la educación superior.

Esto significa recursos, y la sociedad lo ha entendido así, y estamos haciendo un enorme esfuerzo para aportar más recursos a la educación. De hecho, el año 2009 el presupuesto público de educación eran 8.900 millones de dólares. Hoy día, el año 2013, son más de 13 mil millones de dólares. Es decir, en tres años hemos aumentado en casi un 50% los recursos que destinamos a nuestro sistema educacional.

Pero sabemos que esto no es solamente un problema de recursos, que también había que hacer otros cambios, como por ejemplo, aumentar la cobertura en la educación preescolar, y nuestro Gobierno se ha comprometido a garantizar educación preescolar gratuita y de calidad a todos los niños pertenecientes al 60% de los hogares más vulnerables y, además, hemos aumentado significativamente la subvención de la educación preescolar.

En la educación escolar, también estamos haciendo un enorme esfuerzo en aumentar los recursos, a través de la subvención escolar preferencial, la cual la hemos extendido desde la educación básica, hacia la educación media, y desde el 40% al 60% de los niños de nuestro país. Es decir, estamos llegando no solamente a los sectores vulnerables, sino que también a nuestra clase media.

También, como es natural, en materia de educación superior, hemos hecho un enorme esfuerzo. Por ejemplo, cuando llegamos al Gobierno solamente 118 mil estudiantes tenían derecho a beca. Hoy día hemos superado las 300 mil, y vamos a llegar a más de 400 mil cuando termine nuestro Gobierno.

¿Qué significa esto? Que este Gobierno también ha asumido otro compromiso, decirle a los jóvenes que todos los jóvenes que pertenezcan al 60% de los hogares más vulnerables y que tengan mérito, tienen garantizada una beca para que puedan acceder a la educación superior que ellos elijan, porque es su vida, es su futuro y les corresponde a ellos, y nadie les puede arrebatar el derecho de elegir.

Pero adicionalmente a eso, al 30% restante, es decir, llegando al 90% de los estudiantes, le garantizamos un sistema de préstamos en condiciones muy favorables. Por eso modificamos el crédito con aval del Estado y por eso modificamos el crédito que otorgaba Corfo, rebajando la tasa de interés a la tercera parte, del 6 al 2%, y eso significa una rebaja en las cuotas de cerca del 40%. Y adicionalmente establecimos que nunca la cuota que pague un estudiante, pueda superar el 10% de sus ingresos. Y de esa forma, ninguna persona va a estar obligada a pagar más allá de lo que sus ingresos le permiten. E incluso, si alguna persona después de egresar está sin trabajo y, por tanto, no tiene ingresos, no tiene obligación de pagar su cuota.

Así tenemos un sistema de becas para el 60%, de préstamos en condiciones muy favorables para el 30% restante, es decir, el Estado se compromete profundamente con garantizarle el financiamiento para acceder a la educación superior al 90% de los jóvenes de nuestro país, y sólo el 10% más afortunado tiene que financiar su educación con sus propios recursos. Eso nos parece que es de justicia.

Pero, finalmente, yo quería establecer que esta reforma que toca los tres niveles, preescolar, escolar y superior, también se enfrenta a los tres problemas del sistema educacional: la calidad, el financiamiento y el acceso. Y de esa forma vamos a cumplir dos compromisos que hicimos y que están muy profundamente incorporados a nuestro compromiso y a nuestras prioridades: que ningún joven chileno se quede fuera de la educación superior por falta de recursos y que ninguna familia chilena vea transformado el sueño de un hijo profesional, en una verdadera pesadilla, por el exceso de deuda que esa educación pueda significar.

Esos dos compromisos, que los asumimos en forma fuerte y clara frente al país, los estamos cumpliendo.

Y, por lo tanto, sin duda estamos avanzando en materia de educación, y esta prueba Simce muestra que seguimos en la dirección correcta, mejorando la calidad de la educación y disminuyendo las brechas, de forma tal de que cada vez más, todos los jóvenes de nuestro país puedan acceder a una educación de calidad y que las diferencias entre unos y otros sean cada vez menores. Y eso es garantizar de verdad, igualdad de oportunidades.

Pero no solamente los resultados de la prueba Simce del año 2012 han sido un estímulo, una buena noticia para los chilenos. También vemos cómo los colegios de excelencia Bicentenario están dando resultados fecundos. De hecho, hay 10 colegios Bicentenario que en poco tiempo, dos años, ya están entre los mejores colegios de nuestro país, superando los 300 puntos promedio en la prueba Simce. Y hay incluso un colegio Bicentenario, el de Puente Alto, que es una comuna de sectores vulnerables, que se ubicó en el primer lugar nacional.

Por tanto, la iniciativa de crear 60 colegios de excelencia Bicentenario está también abriendo un mundo de oportunidades a los estudiantes en las comunas más vulnerables, como es el caso de Puente Alto, y otras comunas a lo largo y ancho de nuestro país.

Pero hay una tercera buena noticia que también tenemos que destacar, que son las pruebas internacionales.

Por ejemplo, en la prueba Timss, que mide la calidad de la educación de muchos países en el mundo, Chile logró uno de los mejores lugares a nivel mundial, desde el punto de vista del avance. Logramos el segundo y el cuarto lugar de mayor avance en ciencias y matemáticas a nivel mundial.

Todo esto refleja que la reforma a la educación está en marcha, que el Gobierno está profundamente comprometido con darle educación de calidad a todos y cada uno de nuestros niños y jóvenes, y que los resultados están mostrando que vamos por la dirección correcta.

Pero junto con alegrarnos, porque finalmente la prueba Simce, que había estado estancada durante casi 20 años, empezó a mejorar en calidad y también empezó a reducir las brechas de desigualdad, tenemos que darnos cuenta que todavía nos queda un largo camino por recorrer.

La batalla por darle educación de calidad a todos nuestros niños y a todos nuestros jóvenes continúa, no ha terminado, todavía nos queda un largo camino por recorrer, y yo sé muy bien que lo que más quieren los padres, es que sus hijos tengan mejores oportunidades y una mejor vida que la que ellos pudieron tener. Ese es el sueño de todo padre y de toda madre. Y yo sé también muy bien que los padres saben que en la educación está la llave maestra para darle mejores oportunidades a sus hijos. Los padres saben que una educación de calidad es la mejor herencia que pueden dejar a sus hijos, porque una educación de calidad abre un mundo de oportunidades para esos niños, pero también saben que una mala educación, muchas veces puede condenar a sus hijos a un mundo de frustraciones.

Y por eso yo quiero hacer un llamado a los padres y apoderados de nuestro país.

Ustedes son los que realmente les preocupa y les importa la educación de sus hijos y, por lo tanto, yo quiero pedirles que ustedes sean los motores, los vigías y los principales aliados de este esfuerzo que estamos haciendo para dar educación de calidad a todos y cada uno de nuestros jóvenes.

Y también quiero hacer un llamado a los estudiantes. Se trata de su vida, se trata de su futuro y, por lo tanto, son ustedes los protagonistas de la educación que están recibiendo. Son ustedes los que tienen que poner también esfuerzo y compromiso. En la única parte en que la palabra éxito está antes que la palabra trabajo, es en el diccionario. En la vida no es así, primero está el trabajo, el compromiso y el esfuerzo, y después están los éxitos y los resultados.

Y, finalmente, también quiero hacer un llamado a los profesores. Los profesores son, sin duda, el alma de un sistema educacional. Un buen profesor hace la diferencia. Hace unos días tuvimos la oportunidad de premiar a los muchos buenos profesores que todos los días se esfuerzan en preparar sus clases, en motivar a sus estudiantes, en transmitir sus conocimientos. Y, por tanto, en los profesores, en los alumnos y en los padres y apoderados tenemos los tres pilares de un buen sistema educacional. Y, por supuesto, el Gobierno también tiene un compromiso y una obligación, y como Gobierno no nos hemos olvidado ni por un instante de que la reforma más importante que tenemos que llevar a cabo en nuestro país, es una profunda reforma a la educación, para pasar de un sistema que daba educación de mala calidad y tremendamente desigual y, por tanto, muchas veces perpetuaba las diferencias y muchas veces las injusticias, a un sistema educacional que sea una fábrica de oportunidades y una fábrica de igualdad.

Y quisiera terminar estas palabras diciendo que la forma de mejorar la calidad de la educación no es acusando a ministros sin fundamentos y con gruesos errores. No es con violencia en las calles, con bombas molotov. La forma de mejorar la calidad de la educación en nuestro país es cuando todos comprendamos que se requiere el compromiso de los profesores, de los padres y apoderados, de los alumnos, del Gobierno, que se requiere realmente esforzarse y comprometerse con esa meta de hacer de Chile una sociedad que le garantice a todos sus hijos seguridades de una vida digna y oportunidades de poder desarrollar sus talentos y cumplir sus sueños.

Por eso las noticias que hoy día damos a conocer, de que por tercer año consecutivo los resultados de la prueba Simce, los resultados de las pruebas internacionales, los resultados de los colegios Bicentenario, muestran que vamos por buen camino, es cuando más tenemos que comprometernos con ese camino y no caer ante los cantos de sirena que piensan que con acusaciones infundadas y con gruesos errores, o con demagogia, o con violencia, vamos a mejorar nuestro país.

Los países no mejoran con demagogia ni con violencia, los países mejoran cuando todos nos comprometemos a trabajar unidos por algo tan grande, tan noble y que yo estoy seguro llena el alma de todos los chilenos, como es poder decir que en Chile todos nuestros niños y nuestros jóvenes tendrán una educación de calidad, que les va a permitir derrotar la pobreza, desarrollar sus talentos, cumplir sus sueños y poder crecer junto a sus familias hacia una vida más plena y más feliz.

Muchas gracias